martes, 9 de abril de 2013

Niebla


¿Qué Señal me da el Cielo? Solo silencio de un Dios que no se pronuncia, que no impone por primera vez su voluntad sobre mi senda. Ojalá interviniera, ¿Por qué no lo hace?
Busco desesperada entre la niebla la dirección que debo seguir, pero me encuentro bajo el castigo de la indecisión. Ese estado, de particularidad geométrica; circulo de devastación espiritual, rondas y rondas de ir tras un querer-deber que resulta infantil.
El querer algo, pero no saber si debería ir tras aquello es una de las peores cargas sobre aquellas personas que proclaman en sus vidas seguir la voluntad de un Señor todo poderoso. Lamentablemente, no me puedo alejar de la minoría de edad bajo la que nos mantiene Jehová, por cuanto "De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías e ibas a donde querías; pero cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras" ( Sn Jn 21:18). Como hijos de Dios, no somos libre de hacer lo que se nos antoje, debemos conducirnos bajo lo que la palabra de Dios nos indique, es nuestra brújula, y el espíritu santo nuestro catalejo. Este catalejo que nos dice al oído y nos ayuda a proyectarnos con un: "Eres Caleb" -hago referencia a él porque en lo personal no me interesa ser una frágil flor en presencia de Dios, creí que serlo era lo primordial, pero ahora solo quiero sacarme eso de encima y luchar por lo que creo correcto. Más allá de mi gusto por este personaje, ser Caleb implica una verdadera confianza en Dios en medio de una generación que ha perdido toda esperanza de una vida mejor, y no me refiero a la vida terrena, sino que el ser humano se ha olvidado de que es eterno,cualidad que nos destina sin excepciones a dejar nuestro cuerpo y buscar un hogar en un lugar extraterreno, que no nos es por elección... como tomar vacaciones y elegir su destino de descanso. De toda esta historia aquí viene la paradoja, o tal vez no TAN contradictorio, pero es algo que a la humanidad le parece difícil de asumir.
Tenemos a Dios, desde su trono mirando con indiferencia a esta humanidad perdida en sus desenfrenos y la senda que ella a escogido como la mejor para guiar su desarrollo "La Razón", esta razón, que desgajó a los hombres de lo metafísico, que lo separó de la creencia de que un Dios soberano tenía en su mano el poder de sostener el universo, y tener por centro del universo a la tierra y a sus moradores y la existencia de un cielo y un infierno, aunque bajo una lente equívoca que daba la iglesia católica a lo que era el perdón, la concepción de cielo e infierno, y el temor que esto generaba frente a la destinada muerte. Pero bien, esta razón, todos estarán de acuerdo conmigo no es tan mala, de hecho vino de la mano de Dios, pero el hombre como siempre, ensucia todo lo que Dios nos da. Aquí lo lamento, pero no puedo ser objetiva, no creo que mi religión tenga una verdad absoluta, por sobre otras religiones, la verdad se encuentra en Jesús, él es la verdad.
¡Alabado sea Dios! dejo mostrar todo mi lado más protestante, porque veo la mano de Dios bajo la "Razón" que movió a Lutero a escribir esas 45 tesis, y aquí remoto a Caleb. He aquí un Caleb a través del tiempo, si nos remontamos a lo que Lutero descubrió, si caracterizamos lo que pasó por su mente, no puedo más que llegar al siguiente cuadro ( recreación de mi burda imaginación) siguiente, que no me interesa reservarme ( Da igual, este texto hace rato dejó de ser objetivo)

Vemos a Lutero, en una habitación en algún monasterio o abadía en Alemania, bajo su hora diaria de rezos y auto-castigo, sometido a tres días de ayuno constantes, cuando de pronto Dios nos bendice a millares de generaciones desde el cielo enviando al consolador a hablar al alma de este hombre, que no encontraba forma de sentir el perdón de Dios. Una voz dulce que le dijo- "Porque por GRACIA soís salvos, por medio de la Fe, y esto no es de vosotros es Don de Dios"
Detiene su autoflagelación, se queda estático unos momentos, esas palabras quedan como un eco dentro de su cabeza, por días luchó contra dogmas que le decían lo contrario, pero Lutero venció la minoría de edad impuesta por la sujeción a la iglesia, abrió los ojos y determinó por el medio de la crítica (que es bíblica, pero no como la ve Immanuel Kant), del uso de la razón que lo iluminó del cielo formar la base de la Iglesia Protestante. Ahora, que el hombre tergiversara el uso de la razón solo trajo consecuencias macabras: La Revolución Francesa, La segunda guerra mundial, y todo el acontecer histórico a través de la modernidad, no son más que el resultado de esta Razón Contaminada. Mi estimadísimo Immanuel Kant, fue uno de los que malgastó su rebalsada cavidad craneana de capacidad de razonar, no para fines de ensalzar el reino de Dios, sino de confundir y enfrentar a la razón contra Dios, como ese poder opresor de la edad media, que mantuvo a la humanidad bajo un "oscurantismo", bajo los dogmas que no permitieron el avance de las diferentes diciplinas y ciencias.
Aunque ya íbamos viajando muy lejos, lo que quería demostrar de la razón es que Dios sacó a los hombres de este "oscurantismo", no los hombres mismos como propone el renacimiento. Le sacó de allí, y no me refiero a sentido espiritual sino como algo histórico, rompió la caja fuerte bajo donde el  enemigo de la Iglesia ( no es digno de ser nombrado) había mantenido lejos del alcance de los hombres a la Gracia de Dios, esa que proporciona salvación y esperanza, y abriéndoles la puerta a la razón para que pudieran ahora darse cuenta y elegir su destino de descanso. He allí la paradoja. El hombre moderno ha tomado una postura inflexible frente a un Dios que no es una opción, porque creer en eso es creer en algo que te segrega, que te distingue como un ente que no es capaz de usar su razón y cuestionar las escrituras y su veracidad ( ¡Puras Fábulas!) , y además de todo condena cada una de tus prácticas. La esperanza está allí, la gracia está al alcance de todos, pero se ciegan con la idea de que Dios no puede ser un ser lleno de amor, como predican algunos por ahí, si hay hambre en el mundo, si hay guerras... y además condena tu estilo de vida, tus decisiones. Pero recuerdo que todo eso no ha sido por mano de Dios, si no del hombre, que en su afán colocó a la razón como su Dios, lo que se contradice con la primicia inicial de la razón... pero bueno.
¿Cómo se elige en destino de descanso? Lo bello de esto es que no existe un plazo limitado para inscribir los pasajes hacia el cielo, para depositar nuestra confianza como Caleb, en Dios y sus promesas. El plazo está delimitado por la vida consciente que cada ser humano cargará. El problema del ser humano, como dije al principio, es que se olvida de que es Eterno. ( quiero tratar ese tema en otra oportunidad), y se preocupa demasiado tarde de lo de arriba y se afana en las cosas de este mundo. Lo digo en experiencia propia.
Agradezco a Dios por esta reflexión que ha hecho nacer, fluyó. No sé como, ordenó mis pensamientos, y me ha hecho ver que mi dirección terrena no tiene que estar anclada al suelo, sino que no debe existir dirección terrena debe ser como un cometa que se eleve cada vez más, aferrarse al cielo, aunque los vientos la quieran derribar. Aunque necesito la dirección de este Dios que es el filósofo de los filósofos, la necesito ahora ya, para terminar de una vez con este cuadro de ansiedad que me está consumiendo hace meses y meses, he determinado no dar más vuelta al asunto, y subirla dentro del nivel de importancia de mi listado de peticiones y esperar.
A quién lea esto, disculpen que divague tanto, pero así soy cuando la inspiración me llega.

Dios les bendiga (: 
PD.-Me acabo de dar cuenta, que el titulo que le puse al principio a esta entrada era "Niebla" y lo va a conservar, por razones de que mi mente se encontraba bajo una niebla profunda, pero ahora logro ver un poco mejor lo que tengo que hacer, bajo la luz de la palabra ( Si he sido un tanto hereje, háganmelo saber, para eso están activados los comentarios)